lunes, 23 de febrero de 2015

Rodando los 46 de Guanajuato: MOROLEÓN, URIANGATO, YURIRIA

Domingo 22 de febrero, 2015



MUNICIPIO 21: MOROLEÓN
MUNICIPIO 41: URIANGATO
MUNICIPIO 46: YURIRIA



Hoy llegamos a la primera frontera de Guanajuato: la frontera entre Guanajuato y Michoacán, entré el Municipio de Uriangato y el de Santa Ana Maya.

Aprovechamos el viaje para conocer 3 municipios, aunque debo confesar que ya conocíamos parte de Yuriria y, por supuesto, la parte más turística que es la laguna. Nuestra salida fue tarde, muy tarde porque hemos tenido días difíciles y lo único que necesitábamos era dormir, así que nuestra salida empezó poco después de las 10 de la mañana. 

Nuestra primera parada fue en Uriangato, y si algo me había preocupado durante esta salida es que la señalética en el estado estaba dañada, no actualizada, a un alcance muy difícil, vandalizada... bueno, pues si lo que ustedes quieren es tomarse una foto con el letrero de una ciudad, ese lugar es Uriangato. Hay miles de miles de miles de letreros bellísimos con el nombre del lugar.

Resulta que tanto Uriangato como Moroleón son los lugares adecuados si lo que quieres es comprar ropa en el Estado. Estos dos municipios se han especializado en la venta de ropa y, al parecer, no solo la venta, sino también la producción d la misma. No sé bien como describirlo, pero mientras vas por las calles de Uriangato lo único que ves a ambos lados de la calle son aceras llenas de ropa, ropa de todo tipo, de todos colores, de todos precios... ropa mil y mil gente tratando de comprarla a los mejores precios. El tráfico es horrible, sobre todo en domingo, pero logramos llegar al centro de la ciudad. 

Para nuestra gratísima sorpresa, el centro de Uriangato está recién arreglado y MA-RA-VI-LLO-SO! Así que, cual es nuestra misión, fuimos a buscar el kiosco de Uriangato. La plaza está renovada y muy limpia, es muy grato estar solo ahi sentado. El calor estaba a todo lo que da, y eso que no hemos empezado la primavera. Caminamos un rato por la plaza y nos tomamos la foto. 

Decidimos seguir nuestro camino a Moroleón y, aunque sabíamos que estaban muy cerca, para nuestra sorpresa, el límite físico y geográfico entre Uriangato y Moroleón es NINGUNA! En realidad solo sigues por la misma calle y de repente hay un letrero enorme que dice Uriangato y otra manta en la calle que dice ¡bienvenidos a Moroleón! Seguro hay un límite geográfico, si no las municipalidades estarían en serios problemas, pero uno, como turista, es incapaz de ver ese límite.

Y, nuevamente, para nuestra sorpresa, el centro de Moroleón estaba perfectamente renovado! Sin lugar a dudas, se han preocupado por hacer que el centro de estos lugares sea un lugar para pasar un buen tiempo ahí. Los jardines están perfectamente arreglados, en particular el jardín de Moroleón está rodeado por arbustos recortados en formas de animales que tienen hasta ojos! claro! algunos con los ojos un poco pispiretos, pero igual se ven increíbles y te invitan a sentarte en las bancas de la plaza a solo ver como pasa el tiempo.

Comimos en Moroleón mientras nos refrescábamos un poco, porque mientras vas en el camino las chamarras y el casco son la cosa mas cómoda, pero definitivamente, una vez que entras a las ciudades y tienes que esperar los altos bajo el sol, el calor es inmenso y hasta incómodo. Ya comidos y con el espíritu renovado, empezamos nuestro camino a Yuriria. En realidad está a poco menos de 10 km de Uriangato y Moroleón.

Debo decir que el camino federal está en muy buen estado. De hecho creo que los caminos de Guanajuato están en mucho mejor estado que los caminos de otras entidades federativas que he conocido. Las curvas para esta ruta están deliciosas y son de dificultad moderada y, aunque si hay tráfico, es raro que no tengas espacio para pasar los camiones de carga que por ahí circulan.

Cómo ya les dije, decidimos no ir a la laguna de Yuriria, porque ya la conocíamos, así que llegado nos fuimos directamente al centro de la Ciudad. Nuevamente, una grata sorpresa saber que hay un convento maravilloso que pueden visitar, el cual está justo enfrente del Palacio municipal y de la plaza en donde está el quiosco. No estoy segura si contrataron a la misma persona para que hiciera los jardines en las tres plazas que visitamos, pero definitivamente los jardines de la plaza de Yuriria son los que más me gustaron.

Ahí nos tomamos una nueve en el jardín del convento, mientras veíamos como la gente está en los prados del mismo haciendo sus días de campo. Sin lugar a dudas estos espacios están siendo "tomados" (en el mejor sentido de la palabra) por los habitantes de estos municipios, y me da mucho gusto ver que esto suceda así.

Ya tan cerca de la frontera del estado, decidimos llegar al límite y tomarnos la foto en el letrero que está al final de cada frontera "Guanajuato, orgullo y compromiso de todos". Hoy, por fin tocamos la primera frontera! la frontera entre Guanajuato y Michoacán.

Estos viajes están siendo mucho mejores de lo que creíamos! hemos aprendido mil cosas, no solo relacionadas a los caminos y nuestras motos en los caminos, sino a la gente, a los diferentes lugares, a los sabores... apenas van 8 de los 46, no hemos recorrido ni la quinta parte y esto continúa!

Si quieren ver las fotos de todo este recorrido, hagan click aqui.



DISTANCIA TOTAL:
210.78 km


TIEMPO TOTAL:
7 h 15 m 32 s


domingo, 8 de febrero de 2015

Rodando los 46 de Guanajuato: PÉNJAMO y ABASOLO

domingo 8 de Febrero, 2015


MUNICIPIO 23: PÉNJAMO
&
MUNICIPIO 1: ABASOLO




Esta vez, mas que conocer y caminar por los municipios, quisimos ir a dos sitios arqueológicos de los que ya nos habían hablado mucho, por supuesto, no sin pasar por los respectivos municipios colindantes y tomarnos la bonita foto en el kiosko como parte del proyecto alternativo.



Nuestra primera parada fue directamente en la Zona Arqueológica de Plazuela, un lugar unos kilómetros más adelante de Pénjamo que, de acuerdo a un letrero que ahí se encuentra, es el primer lugar arqueológico abierto al público en la región. Plazuelas es un sitio muy pequeño pero completamente acogedor. No sólo la gente del lugar es amable, además el lugar está en perfecto estado, completamente limpio y ordenado.





La entrada cuesta 30 pesos y no pueden irse sin probar una gordita de horno. Desafortunadamente Al y yo solo pudimos comer una gordita de azúcar (con un toque delicioso de piloncillo) porque las gorditas de sal estaba destinadas para que no las probáramos, ya que solo había con chile y queso (Candy no come picante, Al no come queso...). El museo está impecable y aunque es pequeño, te explica perfectamente de que tratan las construcciones que ahí puedes ver. No les lleva mucho tiempo estar ahi ya que, com les dije, es un lugar pequeño. Pero definitivamente es una parada que tienen que hacer un día de estos.

Saliendo de Plazuelas nos dirigimos a Pénjamo, en donde ya nos habían dicho que la carne era deliciosa. Desafortunadamente el centro de la Ciudad está en construcción, así que por el momento es muy molesto estar ahí, entre el polvo, el ruido y el tráfico...
Logramos conseguir un estacionamiento para dejar las motos justo frente a la plaza, así que solo entramos, buscamos el kiosko, caminamos un poco por el centro, nos tomamos la foto y se acabó... siguiente parada: Abasolo.

Tomamos camino nuevamente y ya nos estaba dando hambre, pero justo entre Peralta y Abasolo está La Bodega de la Dolce Vita, una bodega de la casa Corralejo en donde añejan el tequila 99,000 horas, bueno... lo añejan entre 18 meses, pero su nombre es 99,000 horas porque ese es el tiempo que pasa desde que siembran la penca, hasta que lo envasan. Lugar de verdad encantador! Ahí nos atendió Omar, un guía que nos paseo por todo el lugar dándonos los pormenores de las fiestas que ahí han realizado. No pudimos no comprar nada y, para mi sorpresa, ahí encontré un

sombrero de mi tamaño! Cosa que de verdad llevo buscando desde hace largo rato y no tuve otra opción que comprarlo... tomando en cuenta que eso significaba llevarlo en la moto sin garantía alguna de seguridad. Ya el hambre nos estaba atacando, así que emprendimos camino a Abasolo con la intención de descansar un poco y tomar carbohidratos para ir a Peralta, la siguiente zona arqueológica. 

Llegamos a Abasolo y tiene una plaza muy linda y muy tranquila justo al lado de la plaza principal. Ahí le preguntamos a la policía municipal a dónde teníamos que ir para comer rico y la respuesta era obvia... al mercado! Nos comimos unos deliciosos tacos de bistek, de chorizo y de pastor, suficiente para tener energía hasta llegar a Peralta. Lo que no pueden imaginar fue lo difícil que fue encontrar a alguien que nos tomara a Al y a mi la foto en el kiosko... sorprendentemente, la gente no quiere tomarte fotos. Por fin encontramos a una chica que amablemente nos tomó la foto y seguimos nuestro camino a Peralta.

Peralta es una zona que lleva abierta 12 años, o al menos eso es lo que nos dijo Don Agustín, quien al parecer es una de las personas que poseían esas tierras hasta que les fueron compradas (por muy poco dinero de acuerdo a su versión) para empezar las excavaciones del lugar. Peralta es mucho más grande que plazuela y cuenta con cosas que quizá no esperarías encontrar ahí. De entrada, tiene una zona construida de manera circular. Un documental a la entrada te explica que es probable que ahí hubiesen "voladores", tal como los voladores de Papantla, pero no se ve que
exista evidencia de ese aspecto. Otros creen que ahí era un centro ceremonial al que solo podían acceder los ricos. Entre si son peras y son manzanas, y como no hay ya nadie a quien podamos preguntarle la verdad, lo que si es un hecho es que es un lugar hermoso y, al igual que Plazuela está completamente limpio y ordenado y la gente es en realidad amable. Desde ahí se tiene un vista espectacular de la región y, aunque no lo crean, desde ahí se ve mi casa :P

Hoy, sin lugar a dudas, fue una rodada deliciosa! Conocimos mil lugares, los caminos en perfectas condiciones, el calor no nos cocino tanto como creíamos y seguimos dando, rodando y conociendo lo que está a nuestro alrededor. Si quieren ver todas las fotos de este viaje, hagan click aquí.



DISTANCIA TOTAL:
178.81 km

TIEMPO TOTAL:
8 h 13 m 35 s


domingo, 25 de enero de 2015

Rodando los 46 de Guanajuato: CUERÁMARO

domingo, 25 de enero de 2015


MUNICIPIO 12:CUERÁMARO


La visita por los 46 municipios de Guanajuato sigue, y poco a poco todo toma un poco mas de orden. Este domingo nos tocó Cuerámaro, un municipio al Oeste de Irapuato, del cual quizá muchos han escuchado, pero nadie sabe nada. Hicimos nuestra búsqueda en google sobre "turismo Cuerámaro" y para nuestra sorpresa resulta que había mucho más cosas que hacer de las que nos iba a dar tiempo.

Como siempre, la cita era para salir a las 10 en punto, esta vez desde starbucks. Los que se apuntaron fueron Ara, Chispol y Emmanuel. A las 10 en punto llegaron Ara y Chispol, así que empezamos la rodada. Un
camino bellísimo, con paisajes llenos de maizales y otros cultivos que no puedo identificar, pero lleno de color. Llegamos al Centro de Cuerámaro y afortunadamente había miles de lugares para almorzar. Llegamos casi a las 11 de la mañana y en lo que nos estábamos estacionando llegó Emmanuel. Su historia: Emmanuel vive en Salamanca (igual que Chispol) y como se le hizo un poco tarde, decidió esperarnos en la desviación de Irapuato a Cuerámaro. Dieron las 10:30 y no pasamos, lo que generó ciertas dudas en Emmanuel, hasta que vio pasar a una persona a la cual se acercó a preguntarle si esa era la única manera de llegar a Cuerámaro.... y ¿qué creen? pues que justo nosotros nos fuimos por el otro lado!!! Pero afortunadamente llegamos a Cuerámaro al mismo tiempo.


La señora de las quesadillas y las gorditas nos dijo mas o menos a donde teníamos que ir, y descubrimos que en Cuerámaro la unidad de medida de distancia son las milpas y la unidad de medida de tiempo es el ratito. Dimos la vuelta en la Plaza Central de Cuerámaro para buscar el letrero que dijera Cuerámaro y para nuestra sorpresa, el único letrero bonito fue el que encontramos en el bote de basura, justo en donde nos tomamos la foto. Me sigo y seguiré quejando de no poder encontrar la señalética en Guanajuato.

Ya con las fotos correspondientes, incluida la mía y la de Al en el kiosco, nos movimos a lo que habíamos escuchado era el Platanal. El platanal (o platanar, depende a quién le pregunten) es una fila de enormes árboles de Sabinos (eso nos dijeron, confieso que como bióloga no tengo datos suficientes pata confirmar tal información) que enfilan un pequeño río artificial por donde baja un riachuelo con agua super limpia y helada. Son árboles enormes! magnánimos! que simplemente escoltan al agua en su paso. Ya después nos enteramos que más arriba hay una presa... pero será en otra ocasión. 

Ya ahí y con las debidas fotos tomadas, partimos hacia
San Gregorio que, según la señora de las quesadillas, es en donde está todo lo bonito para ver de Cuerámaro. Llegamos a San Gregorio preguntando por la Hacienda y nos dieron instrucciones en milpas y ratitos que logramos decifrar. Llegamos al lugar y resulta que es un lugar privado y que estaba cerrado. Ya decepcionados nos estábamos subiendo a las motos cuando llegó don Antonio Alcocer, el propietario del lugar. Una persona de lo más bella que, en sentido estricto, nos abrió las puertas de su casa. Un bello hostal lleno de historias y añoranza, con tal calidez por parte de sus anfitriones que nos hizo, justo como el lo auguró, sentir en casa. Sin lugar a dudas deben visitar ese lugar cuando vayan por allá y, por favor, deben compartir las historias con Don Antonio, quien cual excelente anfitrión, antes de partir nos preguntó si todos traíamos seguro, si nuestros cascos y nuestros guantes estaban bien ajustados y, por supuesto, nos deseo un buen camino. Siguiendo sus instrucciones nos dirigimos a La Garita. 


Nuevamente nos enfrentamos al tema de las unidades de medida y un poco de las direcciones, porque ya íbamos "rumbo" a La Garita, según nosotros y la dirección de Don Antonio, pero resulta que íbamos en el otro sentido. La gente de la población a la que llegamos nos dio nuevamente las instrucciones en milpas y ratitos y por poco nos pasamos.

Encontramos un camino de terracería, sin letrero alguno excepto por uno que prohibía la caza y la pesca y decidimos seguir por ahí en busca de La garita, un lugar que estaba en todas las guías de turismo pero que no teníamos ni idea de que era. 

Para nuestra enorme sorpresa, La Garita es un lugar de ensueño, un pequeño río que corre a través de una breve cañada con cortes en las piedras que dudamos sea por erosión o por deslave. El camino no es fácil, de hecho para el tipo de motos que tenemos no creo que haya sido adecuado, pero lo
logramos. No sabemos como llegar arriba, y quizá el tiempo no nos permitió seguir explorando, pero parece que vale la pena seguir el viaje cuesta arriba a la presa, porque seguro es un lugar igual de encantador que la parte de abajo.

No había mucha gente, así que nos permitió sentirnos únicos en el planeta, tal como dijo Emmanuel "como niños chiquitos explorando nuevos horizontes". Como pudimos bajamos al agua, Ara se trajo algunos renacuajos de recuerdo y todos felices, escuchando el sonido del agua. Definitivamente necesitamos más tiempo para explorar toda esa zona, porque sin lugar a dudas vales la pena.

Todas las fotos de la travesía las pueden ver aquí.


DISTANCIA TOTAL:
132 km

TIEMPO TOTAL:
5 h 10 m 32 s




domingo, 18 de enero de 2015

Rodando los 46 de Guanajuato: VALLE DE SANTIAGO

domingo, 18 de enero 2015

Rodando los 46 de Guanajuato: VALLE DE SANTIAGO




MUNICIPIO 42:
VALLE DE SANTIAGO




Este fin de semana nos fuimos a Valle de Santiago. En realidad el plan para este fin era Valle de Santiago y Salamanca, pero no alcanzamos a llegar a Salamanca o, mas bien, a detenernos ahi. 

Iniciamos nuestra ruta nuevamente a las 10 de la mañana, sin la mayor certeza de si alguien más se uniría o no, ya que nunca pedimos que alguien confirmara. En la mañana chismeamos en Facebook para ver si alguien había puesto algo al respecto y solo asumimos que Ferlo y Oscar serían los que se unirían. El punto de reunión fue la gas del CBTIS (que es universalmente conocida en Irapuato) y el primero en llegar fue Eduardo. Llegó con lagrimitas en los ojos porque no se puso los googles y el frío a las 10 de la mañana no estaba tan aterrador, pero el aire hacia que la sensación térmica bajara al menos unos 5 grados.

El siguiente en llegar fue Ferlo y, para aquellos que me conocen, saben que la puntualidad es un factor no solo importante, sino fundamental en esta vida; y Ferlo nos dijo que, efectivamente, Oscar se uniría el día de hoy y que ya venia en camino... desafortunadamente ya eran las 10 y la regla no escrita es que a las 10 se prenden máquinas y nos movemos... así que nos movimos. 

Ya Ferlo nos había dicho que Emmanuel se nos uniría en Salamanca, por lo que empezamos el camino y justo antes de Salir de Irapuato nos marcó Oscar. 


Al y yo estamos usando Uclear 100 plus como nuestro intercomunicador, pero no hemos logrado saber como contestar o no contestar una llamada que entra al celular, por lo que las llamadas entran directo. Le contesté a Oscar y me preguntó (según yo, porque juro que no escuchaba bien) que en dónde estábamos, le dije que de camino a Salamanca y que iríamos despacio para esperarlo. Me preguntó (según él, porque nuevamente juro que no escuchaba) que por donde íbamos y le dije que por la salida... claro que lo que él quería era saber por donde salimos para alcanzarnos más rápido, pero yo nunca lo entendí, nunca lo escuché, y muchos menos tenía idea de que había dos posibilidades, por lo que seguimos el camino y justo antes de la desviación a Salamanca nos detuvimos a esperarlo. No tardó más de 5 minutos en llegar y seguimos nuestro camino para encontrar a Emmanuel justo en la salida de Salamanca a Valle de Santiago. 


No saben la cantidad enorme de viento que había el dia de hoy. Por momentos estaba bastante insegura pensando que en serio el viento iba a a bajarme de la moto. A tal grado que Eduardo nos dijo que el viento logró moverle el casco. Fue una rodada difícil para mi, porque en realidad el viento no me hizo sentirme para nada segura. Todo el tiempo vine un poco tensa, tratando de poner mi peso por completo en la moto, sabiendo que de nada iba a servir. Pero fue delicioso.

Yo estaba en realidad incierta sobre la idea de encontrar un letrero que dijera Valle de Santiago y ¡lo encontramos! claro, todo rayado, un poco amolado... pero lo encontramos. Ahi fue la primera parada de los 6 y, para nuestra fortuna, resulta que Emmanuel conoce Valle de Santiago, por lo que a partir de ahi se volvió el guía del camino. Nuestra primera parada fue la Luminaria "Cráter Rincón de Parangueo", ¡¡un lugar maravilloso!! Para poder llegar a la Luminaria tienes que pasar un túnel de al menos 400 metros. Sin lámpara  no la armas y la entrada al túnel cuesta 7 pesos.
Creímos que nos iban a cobrar la salida también :P pero no, no fue así. Después de caminar por un túnel 2 o 3 minutos, lo primero que te encuentras al otro lado es un resplandor inmenso del reflejo enorme de piedra caliza. Llegas a un cráter en donde todo es banco y al fondo, hay dos pequeños, muy pequeños cuerpos de agua que supongo crecen en temporada de lluvia. 

Por supuesto, Ferlo nuevamente no había desayunado y nos indujo a todos al vicio de la gordita y la quesadilla. Una vez desayunados y llenos de masa, digo, de energía, bajamos a la parte mas profunda de la Luminaria y definitivamente es un lugar digno de verse. El suelo parece acolchonado, la subida después de la bajada está bastante pesada, aunque en principio no lo parece. Se forman pequeños remolinos de polvo banco que lucen espectaculares, cual danzantes al ritmo de los sonidos que logra evocar el viento con su paso.

Ya terminado el paseo por esa Luminaria, nos dirigimos a la Luminaria llamada "La alberca". Un lugar que, de acuerdo a lo que había leído, estaba casi en medio de Valle de Santiago y la gente iba y hacía carne asada y los niños felices corrían... y la verdad es que no es así. De entrada, el acceso no está nada fácil, ya que hay que llegar a través de un camino que es en parte empedrado, en parte terracería. Al parecer la gente ya no va porque es un poco inseguro y definitivamente el acceso no está tan sencillo. Pero la vista, la vista si que es maravillosa. Dudamos un poco sobre si bajar o no y decidimos no hacerlo y seguir nuestro recorrido a la tercera luminaria.


Esa fue un decisión un poco difícil, porque la verdad es que ir viendo el GPS mientras manejas la moto no es opción y, la verdad, los mapas no están actualizados, de forma que todos los programas de navegación se la pasan recalculando. Así que decidimos hacerle caso al GPS e intentar llegar a la tercera luminaria que fue la Hoya de Álvarez. Un mirador hermoso cuyo paisaje evoca un tablero de "Settlers of Catan". Estuvimos discutiendo sobre bajar o no a la parte mas profunda de esa luminaria, pero decidimos empezar el camino a Valle de Santiago. 


Llegamos al centro y vimos la Parroquia de la Ciudad, que es la que está en una de las laterales del jardín. Una parroquia con inmensas torres que contrastan con el resto del paisaje. Ahí decidimos buscar un lugar para refrescarnos y tomar alguna bebida coqueta. Después de dar toda la vuelta al jardín y darnos cuenta que solo hay mueblerias y paleterías y ninguna otra cosa de comer, acabamos en el Cafe Portal. 




El lugar justo frente a donde dejamos la motos. Yo si tenía hambre, la verdad es que este nuevo modo mio de comer 5 veces al día hace que a cada rato tenga hambre, así que sin dudarlo, yo iba a pedir comida. Ya saben como son los hombres... que dicen que no van a comer y al final todo mundo acabó comiendo. ¡Buen lugar para comer! La verdad un poco lento, o un mucho lento, pero rico. Y la verdad es que lo que más disfrutamos fue su mobiliario... una serie de sillones que después de rodar un rato nos vinieron como anillo al dedo. Poco nos faltó para quitarnos las botas y los tenis y subir los pies a la mesa.. poco nos falto.

Y esa fue nuestra rodada de hoy. 3 de las 7 luminarias (que no sabemos por qué, pero en el folleto de turismo dice que son 8), una visita a Valle de Santiago, una salida frustrada a Salamanca porque se nos fue el tiempo y nunca llegamos, saldo blanco, un remache en mi llanta y 6 sonrisas de oreja a oreja.


Si quieren ver las fotos completas de la odisea, solo den click aquí.


DISTANCIA TOTAL:

140.15 km

TIEMPO TOTAL:

7 h 11 m 18 s










domingo, 11 de enero de 2015

Rodando los 46 de Guanajuato: PUEBLO NUEVO

Enero 11, 2015


MUNICIPIO 24:
PUEBLO NUEVO

Hoy nos tocó el primer municipio del proyecto y el más cercano a Irapuato es Pueblo Nuevo. Es un municipio que está a tan solo 20 km de Irapuato y tiene una extensión de 60 km2. Habíamos visto la ruta y el punto de reunión fue el Auto Zone de Plaza Jacarandas, con el tiempo suficiente para salir a las 10:00 en punto. Esta vez los rodantes fuimos Ferlo, Chispol, Al y yo.

El plan era tomar la ruta que se toma saliendo por Mariano J, García, pero para los que viven en Irapuato y tienen que pasar por ahi, están enterados que esa calle está cerrada por reparaciones desde hace casi 2 meses. Por supuesto quisimos rodear la situación y un mal cálculo nos sacó a la carretera a Abasolo, que es otra ruta que habíamos contemplado pero, la verdad, habíamos decidido tomar la otra porque parecía un poco más divertida. Así que acabamos tomando camino a Abasolo y tomando la desviación a Pueblo Nuevo.

Nos llevó poco más de 40 minutos llegar al Centro de Pueblo Nuevo y, para nuestra sorpresa, resulta que no existe señalética alguna que te diga que has llegado a Pueblo Nuevo, solo un arco que aún tenía temas navideños y decía Pueblo Nuevo... pero no el letrero verde con letras blancas que yo estaba esperando.

Parece que el objetivo de Ferlo es hacer la ruta gastronómica y desayunar en cada municipio, por lo que nos fuimos al Centro de Pueblo Nuevo y nos encontramos con 2 sorpresas:
  1. no venden carnitas en el centro, solo birria.
  2. un taco de birria es un plato lleno de birria con al menos 7 tortillas (osea, un taco son como 7 tacos).

Mientras almorzábamos, nos sorprendió el ruido de un burro, y volteamos a todos lados tratando de encontrarlo, cuando nos topamos con la sorpresa de que un señor que iba en su bici y vendía semillas, estaba haciendo cualquier cantidad de ruidos de animales que definitivamente nos hacía dudar del origen del sonido.

Durante el almuerzo, Chispol nos hizo notar que nadie grita en Pueblo Nuevo. Como turistas llegamos al Centro y, habiendo miles de lugares para desayunar, no hubo gritos ofreciéndonos sus servicios. Amablemente todos nos dijeron que solo había birria y una vez pedida la orden, nadie gritaba cual era la orden, sino se acercaban al mostrador para decirla.


Una vez terminado el almuerzo bien merecido por andar 40 minutos en las motos, empezamos a caminar en el pueblo. Yo había leído que había un convento digno de verse, pero honestamente no apunte el nombre del convento o iglesia y mucho menos hice la búsqueda previa de en donde estaba. Graso error, porque evidentemente no lo encontramos. Sin embargo, caminamos por los alrededores del centro de Pueblo Nuevo y, para mi sorpresa, en el piso tienen una serie de "arreglos" de piedra, mosaicos, algunos con mármol, y son bellísimos. 


Sin mucho más que hacer, nos regresamos al kiosko y por supuesto, Al y yo nos tomamos nuestra foto y emprendimos el viaje de regreso. Tratamos de salir por otro camino para intentar regresar por el que habíamos planeado llegar, esperando también encontrar el letrero verde con letras blancas que dijera Pueblo Nuevo y nada... 

Tomamos camino y llegamos a Irapuato son mayor problema, por el camino que habíamos querido tomar de ida y felices por empezar esto, un poco desorganizado, pero empezado.



DISTANCIA TOTAL:
53.78 Km

TIEMPO TOTAL:
3 h 3 m 26 s